marzo 24, 2009

Please, Sister Morphine


Here I lie in my hospital bed
Tell me, sister morphine, when are you coming round again?
Oh, I dont think I can wait that long
Oh, you see that Im not that strong

The scream of the ambulance is sounding in my ears
Tell me, sister morphine, how long have I been lying here?
What am I doing in this place?
Why does the doctor have no face?

Oh, I cant crawl across the floor
Ah, cant you see, sister morphine, Im trying to score

Well it just goes to show
Things are not what they seem
Please, sister morphine, turn my nightmares into dreams
Oh, cant you see Im fading fast?
And that this shot will be my last

Sweet cousin cocaine, lay your cool cool hand on my head
Ah, come on, sister morphine, you better make up my bed
cause you know and I know in the morning Ill be dead
Yeah, and you can sit around, yeah and you can watch all the
Clean white sheets stained red.

marzo 01, 2009

La Ciudad Mutante


Demoníacamente, un nubarrón de esmog envuelve a la Ciudad de México, la esconde y la vuelve aún más indescifrable, el aire gris y su desmedida proporción hará que sólo podamos ver pequeñas porciones de ella. ¿En dónde es ahora la región más transparente del aire, el valle metafísico o la ciudad de los palacios? Cualquier persona que se atreva a calificar de cualquier manera este lugar, pronto se arrepentirá de sus palabras, pues la ciudad lo hará razonar, por medio de visiones violentas, que cualquier aseveración sobre ella, no son más que palabras contradictorias. Los límites no existen para la voracidad de éste animal que crece “como una tiña irrespetuosa” con la ayuda de “ejércitos de albañiles que levantan muros y terraplenes que parecen seguir los caprichos de un Dios demente”. Gracias a la obstinación de los conquistadores por rehacer una ciudad en medio de un lago, empezó un descontrolado crecimiento sin dirección y que desconoce restricciones, cualesquiera que estas sean (agua o montañas). Al igual que las otras ciudades, ha sido objeto de la literatura creada por sus visitantes o residentes, pero a diferencia de París o Londres, ésta ha hecho que toda descripción suene falsa, que parezca que las palabras de un autor sean difíciles de comprobar, no por la subjetividad inherente a cualquier tipo de percepción, sino por las dramáticas metamorfosis que padece cada día. Uno de los primeros ejemplos es la descripción que Bernal Díaz del Castillo hace de una Tenochtitlán tan deslumbrante como siniestra. Después de la destrucción, del cambio de nombre y de la deshidratación de una gran parte de su territorio, Bernardo de Balbuena, hace una especie de guía turística en versos que incluye descripciones sociales, topográficas e históricas, en honor de una visitante española que quería saber todo sobre este inasible territorio y titula al poema como: La Grandeza Mexicana; muchos años después Salvador Novo retoma esta obra pero hoy en día, ambas, suenan igual de irreales. Jack Kerouac ve terminado su frenético viaje descrito en On the Road, en este lugar, que lo detiene con un golpe fulminante de alucinante realidad y que lo hace ver el final de su Era de Acuario. En Palinodia del Polvo, Alfonso Reyes se lamenta de lo que le pasa a su ciudad, al igual que lo hicieron otros como Amado Nervo u Octavio Paz. La ciudad no puede ser descrita, no quiere ser reconocida y a sus habitantes, no nos queda más que seguir tratando de no perdernos para siempre en ella, de sobrevivirla y aceptar que simplemente somos uno más de sus elementos que ayudarán a confundir a los otros que también viven en la brutal e inasequible Ciudad de México.