enero 15, 2009

A Shaded View on Fashion



El jueves quince de Enero, es decir, hoy, se presentará la colección de cortometrajes reunidos por el icónico personaje de la moda Diane Pernet. En punto de las ocho de la noche comenzará la proyección de los filmes entre los cuales están algunos dirigidos por Jeremy Scott, Blanche Alix, Petar Petrov, Todd Lynn y la misma Diane Pernet, que estará presente en el evento con su ya clásica vestimenta oscura y gafas rasgadas al modo de los años cincuenta. Dentro del los filmes podremos encontrar caras conocidas como las de Gael García, Linda Evangelista y Chloe Sevigny. Recomiendo el corto titulado "Pattern" de Anemone Skoldager. Todo sucederá en el Lunario del Auditorio Nacional y su pase de entrada será un billete de cincuenta pesos.

enero 11, 2009

Fragile/Fragile



La primera vez que me plantearon eso de despedirme de mis amigos y familia, pedirle perdón a Dios y prepararme para ganar un buen espacio en el más allá, me sentí ofendido; es más, quería que aquella que me lo planteó se esfumara instantáneamente de mi casa. Después, paulatinamente, fui reflexionándolo y dejó de parecerme ofensivo. Luego, cuando los doctores pintaron la misma posibilidad en las paredes de mi cerebro, tomar una decisión me pareció inminente. No sentí ningún temor.
Ya pasaron muchos días, el miedo surgió y siento que hay gente que espera una respuesta. Imposible, no puedo decidirlo y no es gracias al miedo a la muerte, es algo inexplicable, como cuando te daba miedo aventarte a una alberca desde un trampolín muy alto, con esa misma sensación de debilidad en las piernas y esos pensamientos inexplicables que pasan por la cabeza.
Quizá sólo deba dejar que el tiempo fluya al igual que las cosas y prepararme para cualquier situación, cosa muy difícil porque yo no puedo quedar bien con todos aquellos dioses que quizá existan. Tengo la incertidumbre de dios, es decir, que no sé cuál de todos lo dioses que hay, es el mero mero que ha de enfrentarme una vez que me toque la hora. Tengo miedo de enfrentarme a Anubis al igual que a Jesucristo, ambos me juzgarían de la manera más severa y me condenarían, estoy seguro.
Por supuesto, extrañaría a muchísima gente pero la neta no me he puesto a sufrir demasiado acerca de esto. Odiaría no poder escribir, no tener mis libretas, mi blog y la tranquilidad de una noche llena de imágenes literarias y humo de cigarrillo. También odiaría estar encadenado o quemándome todo el tiempo, sin la posibilidad de cambiar mi situación. Ya no habría música, ni marihuana, ni revistas, ni gente guapa, sólo cadáveres que se consumen en las llamas o que son devorados por cuervos rabiosos. Ojalá la cosa no vaya por ahí. Si, en la religión que resulte la verdadera, existe un cielo estoy
seguro de que ahí no hay sitio para mí. Prefiero que todo se me apague, se vuelva oscuro y que mis recuerdos desaparezcan enterrados junto conmigo.
¿Qué prefiero, más días de sufrimiento e incertidumbre o unos meses de certeza y diversión a la antigua?