julio 19, 2008

Lo que ya no importa


La facultad de filosofía y Letras de la UNAM se complace en presentarle a su nueva y flamante generación de desempleados. Los únicos graduados expertos en la literatura y la filosofía que no sirven de nada, más que para conversar en las fiestas y aburrir profundamente a todo aquel que los escuche que no sea de la misma facultad. Ellos cuentan con utilísimos conocimientos que a nadie le interesan y que, por supuesto, nadie pagaría para que esta información sea transmitida. Las revistas, las editoriales, los periódicos y hasta los centros de investigación literaria están plagados de comunicólogos, o sea, analfabetas funcionales (casi todos), que están dispuestos a sepultar cualquier residuo de cultura que aún persista en el país con el magnífico método de distraer a los pocos lectores potenciales con un enorme desplegado de ignorancia y, si bien nos va, de cultura pop. ¿A quién le interesa leer textos de calidad? ¿A quién pitos le gustaría releer a Ignacio Ramírez el “Nigromante”, a Salvador Novo o los nuevos talentos como Antonio Ortuño si ya contamos con la genialidad publicitaria de Volpi, Bellatín o la revista “Chilango”?
Esta nueva generación de filósofos y literatos ya pueden ir buscando el taxi que trabajarán a cuenta, el café de la Condesa en el que servirán o la botarga con la que van a espantar a todos los niños en los semáforos. Y nosotros, los que ya estamos devorados por la cultura “Tv y Novelas” podremos liberarnos, de una vez por todas, de la literatura nacional. Ya nada podrá distraernos a la hora de leer el “Hola” que nos cuenta sobre el divorcio de los duques españoles o sobre Paulina Rubio en la semana de la moda. Después de todo, para nuestra sociedad, lo incoherente es lo que importa.
¿Pero, acaso son los blogs aquellos que están rescatando voces casi silentes?

4 comentarios:

Jorge Pedro dijo...

analfabetas funcionales... ja. no podría estar más de acuerdo con eso. en serio. saludos.

Nostálgica Anónima dijo...

Qué sean los blogs, que sean...

Seductra dijo...

Soy comunicóloga, y espero no ser analfabeta funcional. Pero no puedo estar más deacuerdo con lo que dices.
Beso.

Jacob Jimenez Lechuga dijo...

Vaya asunto complicado. Me sumo a los comentarios que agradecen la furiosa y no menos jocosa observación acerca de los comunicólogos.
Por cierto que Antonio Ortuño nos acompañó (de manera textual, al menos) en la presentación de un libro.
Le dejo el enlace por si le interesa:
http://www.octopusweb.com.mx/clientes/ferialibro2009/prensa_boletines_082.html
Saludos