1. El sexo se ha convertido en una simple sesión de masturbación en conjunto. Ya no hacemos otra cosa mas observar cómo el otro se viene, él lo hace casi enseguida porque lleva una velocidad desesperada por llegar al su débil climax y lo deje de estar chingando. Y, encima de todo, quiere que le siga siendo fiel como hasta ahora. Trabajo difícil para un hombre de veintitrés años lleno de hormonas que lo atacan constantemente. Gracias a este hombre, he gastado la mayor parte de mi tiempo durante lo últimos dos años, antes me parecía que no era tiempo perdido sino ganado por la más grande de las felicidades pero al parecer no ha sido sino una bicoca.
2. A causa del punto número uno he estado pensando en lo que era mi pasado, ya no es más un tiempo horrendo en el que creía que la soledad me devastaba día a día, sino que ahora lo veo como un lugar tranquilo en el que yo trabajaba por mí, por mi carrera y por mi cuerpo y en las que estas tres cosas sólo seguían una línea en subida hacia donde mi voluntad quería dirigirlas; ahora ni siquiera tengo una dirección establecida en nada. Mi carrera ya me parece un desperdicio de tiempo, yo no soy más que un maniquí que adorna la recamara de este extranjero que dice ser mi novio y pues, he engordado unos kilos.
3. Se viene la temporada de exámenes finales en este mi último semestre en la universidad, también está por llegar el momento en que las becas para jóvenes, estúpidos, arrogantes e ingenuos escritores como yo (¿Ya me puedo considerar un escritor?), tenemos que proponerle o cortejar, al gobierno para que pague con una beca nuestra holgazanería “creativa“ durante un año, y yo, no he hecho absolutamente nada. Tampoco creo que la idea de estar tan atrasado en todo el trabajo me haga poner manos a la obra, pues, como ya muy bien he demostrado a lo largo de los años en este blog, soy un maldito „vale madres“.
4. Carlos Monsiváis cumplió setenta años ayer, este viejito, también conocido en los círculos gay como: "La Monsi", se ha dado a la tarea de escribir sobre casi cualquier cosa de manera inteligentísima e ininteligible para casi cualquier tonto mortal. Esto me llena de envidia porque a mí me gustaría ser un poquito como él, no me refiero a tener el peinado sicodélico o apestar a miados, sino a llegar a los setenta años, tener una carrera en las letras y en el periodismo prodigiosamente exitosa, que casi nadie me entienda absolutamente nada, que casi nadie me lea y que mi fama y poder cultural sean tan grandes que casi casi pueda apoderarme monopólicamente del icono del perfecto intelectual. Supongo que seguiré anaranjado de envidia porque, como pueden apreciar queridos lectores inexistentes, mis posibilidades cerebrales son pequeñitas a comparación de ese monstruoso cerebrito. ¡Tan lejos de Monsi y tan cerca de Guadalupe Loaeza!
5. Vi, como cada domingo, una película en mi cine favorito: el Cinepolis Diana. (favorito porque ya no voy al Cinemex de Plaza Insurgentes por miedo a que uno de tantos hombres a los que les he mentido me encuentre abrazadísimo de mi novio). Esta película se llama Into the Wild, su honrrosa traducción al español es algo así como Camino Satánico o Camino Maldito, escrita y dirigida por Sean Penn, razón insuficiente y equivocada que me llevó a verla. Bueno, ésta es algo completamente opuesta a Factory Girl porque acá se narra la vida de un hombre que se va a recorrer toda la norteña nación Bush sin un quinto, con tan sólo un sueño bien raro de dejar todo lo mundano atrás y tratar de vivir una libertad que solamente, según nuestro preotagonista autonombrado Alexander Supertramp, se encuentra en la hostil naturaleza. La película está llena de este facilote recurso narrativo de las voces en off y de lugares comunes tan ridículos, que ni siquiera nuestro gran escritor Don German Dehesa está dispuesto a repetir en ninguna de sus asquerosas narraciones. He de recomendar Into the Wild a todos nuestros adolescentes, soñadores, practicantes del yoga, hippies y juniors infelices; si tú, lector invisible, eres aguno de estos especímenes búscala inmediatamente en la cartelera y disfruta tres largas horas con los sueños de la versión idiota de Jack Kerouac.
6. Me he vuelto un amargado.

5 comentarios:
volverse un amargado siempre será mejor que serlo. o que oler a pipí (súper ja). o que decir icono con acento en la i. saludos.
Deberías pensar en cambiar tu fondo, cuando terminé de leer seguí viendo las letras durante 30 segundos más. Mis comentarios te los hago saber en persona. Aunque si piensa en no amargarte demasiado, al rato terminas siendo alguien como yo.
Bien. Por esos momentos de absoluta decepción y máximo nihilismo Proust escribió En busca del tiempo perdido... digo, tal vez no. Rimbaud tampoco se sentía muy bien y pues Verlaine tampoco así que le disparó al patético Arthur en la estación de trenes de Bruselas. Ayer se murió mi perrita fiebre así que, a causa de mi frustración y tristeza, tal vez yo te dispare hoy o mañana: ya se verá.
Salud,
VM.
víctor: ¿tu perrita se llamaba fiebre, o murió a causa de la fiebre? ¿o acaso ambas cosas? lo lamento mucho, perder un animalito debe ser lo peor. saludos.
Monsi no me gusta, no me gusta. Y yo soy una Emo en traje de hippie que desayuna a horas de niña bien.
¿TAmbién es recomendable para mí Into the Wild?
Publicar un comentario en la entrada